DiciembreLas cosechas de invierno y la mesa de las fiestas
Diciembre es el mes de los días más cortos, y el huerto belga lo vive a cámara lenta. Las cosechas se limitan a las hortalizas que aguantan la helada: puerros, coles de Bruselas, kale, chirivías y las endibias que crecen en la oscuridad del sótano. No se toca el suelo, se mira caer la lluvia, se revisan las reservas del sótano y se prepara la mesa de las fiestas con lo que el huerto todavía da. Los frutales se siguen plantando siempre que no hiele.
Las acciones del mes
- Cosechar puerros, coles de Bruselas, kale, chirivías y endibias.
- Revisar las reservas del sótano: manzanas, peras, calabazas, patatas, cebollas.
- Plantar frutales y frutos del bosque a raíz desnuda cuando el tiempo sea suave.
- Proteger las alcachofas, las ensaladas de invierno y las aromáticas sensibles.
- Empezar la poda de manzanos y perales con tiempo seco.
- Encargar las semillas para la próxima temporada.
- Regalar semillas, tarros o plantones: el huerto se comparte.
En el huerto y en el jardín frutal
Qué hacer en diciembre
Sembrar en un lugar protegido
No hay nada que sembrar en un cultivo protegido.
Sembrar en tierra firme
La tierra está demasiado fría o ya estamos muy avanzados en el año.
Plantar
En el plato
Comer en diciembre
Diciembre invita a las hortalizas del huerto a la mesa de las fiestas: coles de Bruselas asadas con avellanas, endibias estofadas, puré de chirivía, chips de kale, compota de membrillo, peras al vino. Los tarros del verano aportan su toque de color.
Vivir bien
Salir con un frío seco a recoger unas endibias o una col, y volver a una cocina caliente: es el invierno en lo que tiene de mejor. El huerto sigue siendo una razón para salir, incluso cuando casi no hay nada que hacer.