NoviembreCubrir, plantar, ordenar
Noviembre es gris, húmedo y a menudo subestimado. Sin embargo, es un mes útil: se plantan los frutales a raíz desnuda, se protege lo que sigue en el terreno, se termina de cubrir el suelo. Puerros, coles, chirivías y canónigos aseguran las cosechas, y las endibias empiezan a salir del sótano. Se guardan tutores y redes, se vacía el depósito de agua de lluvia si amenaza helada, y uno se toma el tiempo de anotar, mientras está fresco, lo que la temporada ha enseñado.
Las acciones del mes
- Plantar árboles, arbustos frutales y frambuesos a raíz desnuda.
- Cosechar puerros, coles, kale, chirivías, apionabo y canónigos.
- Recoger las primeras endibias forzadas y poner en marcha una nueva tanda de raíces.
- Proteger con manta térmica las ensaladas de invierno y acolchar las chirivías y zanahorias que quedan en tierra.
- Terminar de cubrir todos los bancales: hojas, compost, cartón.
- Limpiar y guardar tutores, redes, campanas y herramientas.
- Anotar en un cuaderno lo que ha salido bien, lo que ha decepcionado, y por qué.
En el huerto y en el jardín frutal
Qué hacer en noviembre
Sembrar en un lugar protegido
No hay nada que sembrar en un cultivo protegido.
Sembrar en tierra firme
Plantar
En el plato
Comer en noviembre
Noviembre es la vuelta del gratinado de endibias, de la lombarda con manzana, de la crema de apionabo, del kale salteado con ajo y de las peras de guarda. Las calabazas empezadas se cocinan en crema o asadas al horno con avellanas.
Vivir bien
Ordenar el huerto antes del invierno es apaciguador: cada herramienta limpia, cada tutor guardado cierra la temporada como es debido. Uno vuelve al calor con la sensación del trabajo terminado, y con ganas de volver a empezar.