InviernoEl suelo descansa, el hortelano reflexiona

El invierno belga rara vez es duro, pero es largo, húmedo y oscuro. El huerto funciona a cámara lenta: se cosechan puerros, coles de Bruselas, kale, chirivías y canónigos bajo manta térmica, y se recogen las endibias forzadas en el sótano. El resto del tiempo se pasa al calor, dibujando el plano del año que viene, encargando las semillas, limpiando las herramientas. A finales de febrero, las primeras siembras bajo abrigo vuelven a poner la máquina en marcha. El invierno no es una pausa: es la parte del trabajo que se hace sentado.

Las prioridades de la temporada

  1. Dibujar el plano del huerto y organizar las rotaciones.
  2. Encargar o clasificar las semillas y comprobar su fecha.
  3. Podar manzanos y perales con tiempo seco y sin heladas.
  4. Cosechar lo que aguanta fuera y vigilar las endibias en el sótano.

Los meses

En el plato

Comer productos de temporada

El invierno tiene sus tesoros: endibias gratinadas, crema de chirivía, coles de Bruselas asadas, kale en chips o en potaje, manzanas y peras de guarda, conservas del verano. Comer de temporada en enero exige un poco de imaginación y mucho placer.

Vivir bien

Hojear los catálogos de semillas un domingo de enero es un placer sencillo que devuelve la primavera a la cabeza. Se planifica, se sueña un poco demasiado grande, y ese es exactamente el objetivo.