Verano

JulioEmpieza la abundancia, se siembra el invierno

Julio es el mes de los calabacines que ya no se alcanzan a recoger, de los primeros pepinos, de las judías que hay que cosechar cada dos días, de los primeros tomates que enrojecen. Es también, paradójicamente, el mes en que se siembra el invierno: canónigos, rábanos de invierno, nabos, kale, espinacas de otoño. Hay que regar con método, acolchar sin descanso y cosechar a menudo: es lo que hace producir a las plantas.

Las acciones del mes

  1. Cosechar calabacines, judías, pepinos, primeros tomates, ajos y cebollas.
  2. Sembrar canónigos, rábano negro, nabos, espinacas, kale, achicoria e hinojo.
  3. Trasplantar los puerros de invierno y las últimas coles.
  4. Regar abundantemente pero con menos frecuencia, temprano por la mañana o por la tarde.
  5. Cosechar ajos y cebollas cuando el follaje amarillee, y ponerlos a secar.
  6. Quitar los chupones de los tomates y retirar las hojas bajas enfermas.
  7. Recoger frambuesas, grosellas, grosellas negras y arándanos a medida que maduren.

En el plato

Comer en julio

Julio desborda: calabacín rallado crudo, tian (gratinado provenzal de verduras), judías verdes en ensalada tibia, pepino con nata y eneldo, primeros tomates con sal. Los frutos del bosque pasan a mermeladas y clafoutis, y el exceso de calabacines acaba en sopa fría.

Vivir bien

La vuelta por el huerto al fresco, regadera en mano, es el mejor momento del día de verano. Se anota lo que madura, se recoge para la cena, y la comida se inventa con lo que uno lleva en las manos.