JunioLas primeras cosechas, y la regadera
Junio es luminoso, generoso y a veces seco. Los días son los más largos del año y el huerto crece a ojos vista. Los guisantes, habas, lechugas, rábanos y primeras patatas nuevas llegan a la mesa, y las fresas están en plena producción. Se sigue sembrando: judías, zanahorias de invierno, remolachas y ya las coles para el invierno. Se acolcha, se riega por la tarde y se entutoran los tomates que trepan.
Las acciones del mes
- Cosechar guisantes, habas, lechugas, rábanos, fresas y patatas nuevas.
- Sembrar judías, zanahorias de conservación, remolachas, achicorias e hinojo.
- Trasplantar las coles de invierno, las coles de Bruselas y los puerros de otoño.
- Entutorar y deshojar los tomates, y pinzar los chupones cada semana.
- Acolchar todo lo que queda desnudo y regar al pie, por la tarde.
- Podar los frambuesos no reflorecientes tras la cosecha y aclarar las manzanas.
- Sembrar una nueva tanda de lechugas y rábanos cada quince días.
En el huerto y en el jardín frutal
Qué hacer en junio
Sembrar en un lugar protegido
No hay nada que sembrar en un cultivo protegido.
Sembrar en tierra firme
Plantar
En el plato
Comer en junio
Junio se come en el huerto: guisantes crudos de la vaina, habas con sal, ensalada de lechuga y rábanos, patatas nuevas con mantequilla y cebollino, fresas tibias de sol. Nada que cocinar, o casi.
Vivir bien
Recoger las fresas de buena mañana, antes de que suba el calor, y comerse la mitad allí mismo: ese placer no se compra. Junio está hecho para desayunar fuera.