Primavera

MarzoEl suelo despierta, se siembran las rústicas

Marzo es el mes en que todo se vuelve posible, siempre que no se tengan prisas. El suelo se calienta despacio y los chubascos se alternan con días hermosos. Se siembra al aire libre lo que soporta el fresco: rábanos, espinacas, lechugas, guisantes, habas y zanahorias tempranas bajo manta térmica. Bajo abrigo, tomates, pimientos y berenjenas germinan en macetitas. Se preparan los bancales sin voltearlos y se plantan las primeras patatas a final de mes.

Las acciones del mes

  1. Airear el suelo con la horca de doble mango (grelinette) y retirar el acolchado de los bancales que se van a sembrar.
  2. Sembrar al aire libre rábanos, espinacas, lechugas, guisantes, habas y zanahorias tempranas.
  3. Sembrar bajo abrigo tomates, pimientos, berenjenas, coles, lechugas y puerros.
  4. Plantar las patatas tempranas a final de mes, si la tierra se orea.
  5. Plantar cebollas, chalotas y las plantas de fresa.
  6. Sembrar abonos verdes en los bancales que esperarán hasta mayo.
  7. Limpiar las fresas y acolchar los bancales de frutos del bosque.

En el plato

Comer en marzo

Marzo es el bache del año en el plato, entre las hortalizas de invierno que se acaban y la primavera que se hace esperar. Se saborean las últimas endibias, los puerros, los canónigos y los primeros rábanos, y se abren los tarros guardados para este momento preciso.

Vivir bien

Las primeras horas fuera, con las manos en una tierra todavía fresca, tienen sabor a vuelta a empezar. Mejor ir en sesiones cortas: la espalda y el huerto prefieren la regularidad al heroísmo.