MarzoEl suelo despierta, se siembran las rústicas
Marzo es el mes en que todo se vuelve posible, siempre que no se tengan prisas. El suelo se calienta despacio y los chubascos se alternan con días hermosos. Se siembra al aire libre lo que soporta el fresco: rábanos, espinacas, lechugas, guisantes, habas y zanahorias tempranas bajo manta térmica. Bajo abrigo, tomates, pimientos y berenjenas germinan en macetitas. Se preparan los bancales sin voltearlos y se plantan las primeras patatas a final de mes.
Las acciones del mes
- Airear el suelo con la horca de doble mango (grelinette) y retirar el acolchado de los bancales que se van a sembrar.
- Sembrar al aire libre rábanos, espinacas, lechugas, guisantes, habas y zanahorias tempranas.
- Sembrar bajo abrigo tomates, pimientos, berenjenas, coles, lechugas y puerros.
- Plantar las patatas tempranas a final de mes, si la tierra se orea.
- Plantar cebollas, chalotas y las plantas de fresa.
- Sembrar abonos verdes en los bancales que esperarán hasta mayo.
- Limpiar las fresas y acolchar los bancales de frutos del bosque.
En el huerto y en el jardín frutal
Qué hacer en marzo
Sembrar en un lugar protegido
Sembrar en tierra firme
Plantar
En el plato
Comer en marzo
Marzo es el bache del año en el plato, entre las hortalizas de invierno que se acaban y la primavera que se hace esperar. Se saborean las últimas endibias, los puerros, los canónigos y los primeros rábanos, y se abren los tarros guardados para este momento preciso.
Vivir bien
Las primeras horas fuera, con las manos en una tierra todavía fresca, tienen sabor a vuelta a empezar. Mejor ir en sesiones cortas: la espalda y el huerto prefieren la regularidad al heroísmo.